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La elección que distingue

 
Antonio Gala ha sido nombrado Hijo Adoptivo de Almuñécar

 

 

En un acto celebrado en un abarrotado Teatro de la Casa de la Cultura de Almuñécar, el escritor Antonio Gala, recibía de manos del alcalde de la ciudad, Juan Carlos Benavides Yanguas, su nombramiento oficial como “Hijo Adoptivo de la ciudad, en reconocimiento al cariño y la colaboración desinteresada que siempre ha mostrado hacia nosotros”.

Con estas palabras, Juan Carlos Benavides expresaba la admiración y el cariño de los almuñequeros hacia este prestigioso escritor cordobés -aunque nacido en Ciudad Real- "genio y figura mientras su cuerpo haga sombra". De Gala destacó “una vida rica y llena de valores humanos e intelectuales, que le han convertido en referente intelectual de primer orden del siglo XX y lo que va del XI”.

El alcalde de Almuñécar destacaba la relación de Antonio Gala con esta ciudad, “siempre de colaboración desinteresada y siempre con la generosidad de sus sentimientos hacia nosotros, algo que ha calado en nuestra población a lo largo de los más de 20 años de relación que nos unen”.

El acto contó con la presentación de la Concejal de Relaciones Institucionales, Eva Gaitán, siendo otro escritor muy unido a Almuñécar, José Calvo Poyatos, el encargado de ofrecer al auditorio una rica y detallada semblanza de Antonio Gala.

“Gala ha sido proclamado Hijo Adoptivo de Almuñécar, no sólo porque la corporación así lo ha decidido, sino porque la sociedad cultural lo ha querido” manifestaba Poyatos antes de dar un repaso por la rica bibliografía del escritor y por sus incontables premios, reconocimientos y nombramientos, destacando el de Hijo Adoptivo de Andalucía.

Una vez oficializado el nombramiento, Antonio Gala tomó la palabra que tan bien domina, utilizando su divertida y peculiar ironía para explicar el sentir de este nuevo sexitano. "A quién no le gusta que le llamen así. Sexitano. Yo nunca he tenido tarjetas de visita, pero quizá a partir de ahora me haga unas que pongan 'Antonio Gala. Sexitano', ahora que Almuñécar es mi nueva madre”.

Gala reconoció que siente vergüenza al emocionarse y recurre a la sátira para disimular y no llorar. “Es que sólo puedo decir gracias a tantas cosas bonitas como las que hoy se han dicho de mí”. En este punto recordó algunas anécdotas de la primera vez que visitó Almuñécar. “Fue hace 45 años y todo era muy distinto. Recuerdo que fui a una placita en la que había bares con mesas fuera y en frente, se encontraban puestos de piedra sobre los que vendían pescados…”.

El escritor relató con mucho humor algunas anécdotas divertidas de entonces. “Era el año 1965 y ya entonces me hice hijo adoptivo de Almuñécar".

Acto seguido, los corporativos acompañaron a Antonio Gala hasta la Plaza que lleva su nombre, donde fue descubierta una placa realizada en cerámica sobre mármol, con la inscripción: “Lo eterno es este instante”, El don de la Palabra. Antonio Gala.

Allí, cientos de personas esperaban para conocer a su escritor preferido, aprovechando la ocasión para pedirle un autógrafo o poder tener una fotografía con él.

UNA PETICIÓN DEL TEJIDO ASOCIATIVO.

Recordar que esta iniciativa partió de la petición respaldada y apoyada por diferentes asociaciones culturales de la localidad, formalizada por 18 entidades asociativas.

La propuesta fue aprobada en pleno el pasado 20 de julio con el voto favorable de los grupos de Convergencia Andaluza, PSOE e Izquierda Unida –corporativos presentes en el acto- y la abstención del Partido Popular y el Partido Andalucista, que no acudieron.

POEMAS DE ANTONIO GALA DEDICADOS A ALMUÑÉCAR

Durante un anochecer en esta playa te amé tanto
que una respiración
para los dos bastaba.
Suspendieron el mar, para mirarnos,
su armonioso escalofrío,
y su unánime vuelo de gaviotas.
Se divertía el agua, sonrosada,
como si fuera a amanecer,
y se posó el silencio sobre el aire
lo mismo que un jilguero en una rama.
No existía para el amor
futuro ni pretérito:
todo era eterno instante....
Y de repente, sobre tus hombros
observé, mientras te besaba,
que nos veían ojos codiciosos.
No supe si eran de los viejos fenicios
o quizá de la noche...
No tardó en quedar claro
dónde va el ruiseñor cuando mayo termina.
La muerte que los devoró a ellos,
sigilosa nos acechaba.
Nuestro amor, como el de ellos, fue vencido.
Pero yo te amo todavía.

Almuñécar – Poema del libro “Tobías el desangelado”. Antonio Gala.

En esta rada indolente donde ahora el día naufraga
desembarcaron de sus altos navíos.
Tenían la habilidad y la moneda: el resto estaba aquí.
Durante algunas noches en ella te amé tanto
Que una respiración para los dos bastaba.
Suspendió el mar para mirarnos su armonioso escalofrío
y su unánime vuelo las gaviotas.
El agua sonreía anaranjada como si fuese a amanecer,
y se posó sobre el silencio el aire
lo mismo que un jilguero en un lentisco.
Para el amor no existe porvenir ni pretérito:
Todo es eterno instante…
Pero sobre tu hombro vi mientras te besaba, dos ojos codiciosos.
No supe si eran de los viejos fenicios o quizá de la muerte.
Pero enseguida se nos enseñó donde va el ruiseñor cuando termina mayo.
Nuestro amor fue vencido.